Sin categoría

Amor a lo Jaime Sabines

Para cuando vuelvas, mi amor, ¿qué será de mí para cuando vuelvas?

Tendré alas en el cuello, nidos en la melena. Nada será lo mismo, amor, habré vaciado mi casa, habré inventado un funeral para el amor, habré escenificado tu muerte sucesiva.

Sucesiva fuente inacabable. ¿Qué hacer, amor, frente a la memoria? Nada que hacer y todo por hacer con el dolor. Fuente llameante.

Con el mismo dolor al otro lado, amor, no vuelvas con el mismo amor.

P.A.

Anuncios
Sin categoría

el nombre de las cosas vivas

Empotrar,
embestir cemento,
y hacer cimiento de nada.
Poner clavos, poner clavos,
colgar velos, colgar velos,
mantas sobre las alas del olvido.
Voces en cajas, vestir suspiros.

Quiero
palpar con las manos
y las sienes,
dormirme sobre el agua.
Estatua, estar contigo,
atarme, meterme dentro.
Oye,
que mi cuerpo
no me aguarda.

Quiero
comerme un acertijo
lleno,
repleto, tierno, redondo,
que me suene a ombligo,
grande, teniente,
tiento de tanto,
en brazos crujiente,
tronando,
de rostro inmenso,
de cejas enterradas,
de ventanas en rejas,
del coche en la puerta,
de pared empolvada,
de montículos de pueblo,
de tranco, de fuente,
de estar como en casa,
de balcones en el mundo
y aunque sea pequeño,
y aunque sea un bolsillo,
y aunque no sea nada,
una alfombra de bolsillos
y mis cosas llenas
en mis manos blancas
como una estatua.

La vagina de un reloj abierto
por la última página
que termina en la pulpa
de todas las lenguas
con tu nombre en la punta,
con el nombre que aúnas,
con el nombre que te guardas,
con el nombre verdadero
de las cosas vivas.
Con un ciempiés
de mil nombres
contoneándose
en tu cueva
desnuda
que no se acaba,
que no se acaba
y se contonea.
Y estoy enamorada,
joder, de la palabra
sucia de tus vestidos.

P.A.

Sin categoría

a medio camino

¿Que estoy a medio camino?
Lo sé,
y que no voy a llegar,
y que no llegar me quita el sueño.
Que echo a correr
y que estoy a medio camino
y persigo nadas que se esfuman,
el humo engañoso, el disfraz…
Y a mí se me hace sima de gloria
pura infección.
A mí
se me hace un nudo
en la memoria
y no quiero salir,
y no puedo escapar
y me rodeo del vicio
en el desván
como un trono sin raíz
donde los muebles
se cubren de sábanas
blancas porque ya no son.
Hay troncos apilados
flotando dentro de mí.
Bombardeo de abismo
y guerra
en el empeño de acabarme, amor,
el plato de comida en la mesa
de mi anorexia de ti.
No es, no será, nunca es.
El mañana asoma sus orejas
tras del hoy
con premonición.
Estoy
a medio camino,
no de ti, no de mí..
¿sin hogar?

P.A.

poesía

E.T.

dav

Cientos de puños
aporreándome las sienes.
Irme de aquí
igual que nieve a la tarde,
tan pronto como pueda.

Es trueno de puerta
roncando
y de puerca muriendo.
Son cientos de horas
bailando en la cuerda.

No tengo sueño
y no quiero dormir.
Las mañanas acunan
úteros calientes.

Cuánto por decir y siempre
las mismas palabras:
desahuciarme de mi cuerpo,
volver a mi planeta.

P.A.